Camino zigzagueante.
Caigo,
Me levanto y respiro hondo,
pero respiro polvo,
Esta soledad hecha polvo gris,
Es muerte envuelta en talco.
Y tengo esperanza de masticar algo que se parezca al verde,
Pero la muerte,
la muerte.
Digo,
el polvo gris, tragó angurrienta
la clorofila de la vida.
Y dejó la estela del infierno, en cemento gris.
Caigo,
me levanto ahora temblando, necesito aliento crudo que digerir,
Y soy mirada,
pero torpe, pero honesta, pero
sincera.
pero..
Pero eso no me alcanza ni siquiera para partir.
Y el polvo es áspero,
el pasto,
el agua,
que antes eran todo para mi,
ahora raspan mis entrañas dejando
heridas que no sangran, que no se gastan en ayudarme a seguir..
Cáncer en polvo
cocaína gris, tan liviana como la nada, y tan pesada como la vida.
El delicado poulover que antes me tejí para repararme de la soledad de mi
inmensa estepa,
me está jugando una pala pasada,
y es abrojo para el polvo, que se entierra en mí,
y debilita mis incansables patas, que antes buscaban vivir,
y que ahora buscan sólo sobrevivir.
Ya no soy tan blanca, no soy lana, ni soy carne,
Y caigo,
pero me levanta, ese,
ese hombre grande, que antes pinchaba
jeringas en mí, que me desabrigaba en la época que el agua comenzaba a correr y la vida
comenzaba a florecer..
Me levanta, me da vida, me
devuelve una de todas las que le dí
Pero la noche en la estepa es fría.
Fría.
y caigo,
Y no sé si es mejor seguir,
O ir, a un lugar que no sea tan gris.
Pero soy torpe, y quiero seguir,
Porque nací en la estepa,
Nací para sufrir,
Nací para que el viento me curta,
Y el pasto duro me haga dura,
Y la poca agua, me haga saber aprovechar,
las ganas de vivir.
Pero caigo,
y ahora sí,
Que no puedo seguir.